Siempre podemos cambiar nuestra actitud ante la vida, siempre podemos elegir un bien mayor más elevado para nosotros, no importa las circunstancias, vale más las intenciones, la valentía de afrontar cualquier cosa que nos propongamos, ser siempre fiel al amor mismo que nos tenemos. el viaje comienza con una actitud de decir sí a la vida, entonces aparece las oportunidades, las sin-cronicidades, el amor, la belleza, la gratitud, la confianza, el coraje, y la determinación de nutrir la vida misma, la felicidad no se halla por fuera de nosotros, sino se encuentra en uno mismo, somos las fuente de la felicidad misma, tenemos que decir la verdad, porque de ella depende que nos sintamos mejor, cada vez mejor, y porque así creamos la felicidad misma, que tanto buscamos, la felicidad está en el aquí y ahora, no lejos, o allá, o en un lugar, más bien es la manera en cómo nos relacionamos con la vida, con base a nuestras decisiones, integridad, amor, perdón y gratitud.
para lograr un cambio, hay que cambiar internamente, no podemos cambiar al mundo antes sin un cambio previo en nosotros, porque el mundo no va cambiar nunca, solo podemos inspirarnos para un cambio, la responsabilidad es de ellos, de las personas, abrimos el camino para conducirles a un nuevo nivel de vida, pero ellos tienen elección, la de decidir. se tu el cambio que quieres ver en el mundo. y solo así podrás inspirar a otros.

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