Todos llevamos dentro una sensación de no querer terminar las cosas, es sin duda alguna una falta de amor hacia la vida misma, porque si amamos de verdad, haríamos las cosas tal cual son, sin quejarnos por la falta de tiempo, si precipitarnos por la falta de autoestima, sin presionar las cosas, y una desesperación para que las cosas ocurran de manera inmediata.
La falta de autoestima hace que deseemos las cosas de manera inmediata, porque es tanto la presión que la mente prefiere un placer inmediato. seamos sinceros la falta de Amor es lo que no nos permite continuar, preferimos las cosas de manera inmediata, queremos satisfacer las necesidades lo más pronto posible sin querer pagar el precio de autosuperación, la autoconfianza, la disciplina y el coraje de alcanzar nuestras metas más grandes. Preferimos lo fácil, lo inmediato, lo barato, lo que no cuesta nada, es la naturaleza y la condición humana de querer lo inmediato. en vista de todo esto aún queda mucho por ser, hacer y tener, creo firmemente que existen niveles donde uno es y hace las cosas porque hay un propósito mayor que supera al pequeño yo o ego, y lo deja fuera del juego de la inmediatez. si uno contempla las cosas en un determinado nivel de conciencia se dará cuenta que todas las soluciones a sus problemas se encuentran en determinado nivel. y entonces nos daremos cuenta que las oportunidades se presentan en forma de problemas para poder solucionarlas.
La autodisciplina es la más alta expresión de autoestima que existe, porque cuando logramos acceder al poder del Yo interior se nos revela que la felicidad es un estado de ser y se logra dando Amor a los demás. no se trata de un treta más del ego, sino uno se vuelve más consciente de que la vida se logra dando de forma incondicional, al hacer eso ponemos en marcha fuerzas invisibles que nos inspiran a seguir adelante.
Al margen de lo pasa en el mundo de las cosas, el poder infinito del Yo irradia la luz en cada uno de nosotros, es por eso que es esa luz que brilla en nosotros que hay que dejar florecer las cosas, nos da tanto miedo acceder a esa luz que nos escondemos ante ella, y nos alejamos del potencial y plenitud que podemos dar al mundo,porque no íbamos a brillar en este mundo, somos los Hijos de Dios y su luz irradia sobre todo nosotros al margen de las creencias o la programación del mundo. es este estado que está disponible para cualquiera en todo momento.
Seamos sinceros,para tener una vida mejor antes hay que ir por las causas que no están en el nivel de la forma, una vida mejor requiere de una persona mejor en valores, creencias, actitudes, comportamientos, todo resumido en una nueva persona que se convierte en lo que es, en lo que dice , siente, y se comporta con coherencia. Seamos excelentes en lo que hagamos porque al final de la vida, nos inspiramos con el ejemplo y mejor aún con el Amor mismo que nos creó.
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