Todas las cosas están conectadas desde lo más microscópico hasta lo más macroscópico, por ende el universo permanece conectado a todo, todo está interconectado como una luz que brilla y que ilumina cada momento de la existencia. El paradigma holográfico explica esto con precisión, todo lo que sucede en el universo lo hace a través de pulsaciones e impulsos que irradian vida en todo lo que rodea, pero es esa energía la que está en todo a la vez, la que causa todos los acontecimientos del mundo, esa energía es invisible, sin forma, mas allá de la descripción misma, es la luz de la conciencia la que crea vida, y se alza en lo infinito y eterno cuanto nos rodea y parte de esa luz da vida a lo que llamamos vida mundana, y como es eterna, no tiene fin. La percepción nos engaña en todo momento y es fácil caer en la separación de creer que somos seres desvinculados de nuestra propia divinidad, pero está lejos de la verdad, porque cada momento esta disponible esa conexión con la fuente que alimenta la vida y la dota de amor en cada momento y sin darnos cuenta somos partícipes de ese amor en cada momento, aunque no nos demos cuenta de la mayoría de las ocasiones cegados por los vaivenes cotidianos. ¿Qué es lo que impide a los humanos experimentar su propia esencia divina? lo que impide sentir el amor de lo infinito y de la dicha es su propio egoísmo, es su identificación con una personalizada inventada y desconectada de la fuente misma creyéndose separado de los demás, eso es lo que impide a la mayoría de las personas de este planeta experimentar el amor verdadero de la naturaleza, la sabiduría divina que se expresa en todos los instantes y sin darnos cuenta de ello somos parte de ella. Los árboles y las plantas e incluso los animales lo experimentan de manera natural, y no se resisten a lo que es, simplemente son uno con la totalidad sin saberlo, pero su goce es dichoso, por lo tanto podemos intuir su dicha en cada momento de su existir. Los humanos por el otro lado gozamos de una mente, que con el pasar del tiempo en esta corta vida material, la dotamos de identidad propia, creemos firmemente que esta mente es lo que somos, con su interminable ola de pensamientos caemos en la desgracia de creer ser un cuerpo y esta identificación es la que crea un personalidad individualidad separada de todos lo que nos rodea, no cabe duda de que eso conduce al sufrimiento innecesario con todas sus aversiones y repulsiones, placeres, etc. Pronto el dolor y el sufrimiento se hacen patentes en el cuerpo, por que hemos caído en la identificación de ser seres meramente temporales, finitos, con una experiencia limitada sin rumbo y nada por lo que luchar, nada por qué ser, simplemente nos dedicamos al vacío de nuestra almas y aunque la vida nos pone pruebas para despertar no hacemos caso alguno porque la ceguera mental es tal que nubla la luz del sol, que sigue brillando y espera nuestro despertar. No cabe duda que identificarse con una personalidad inventada por nosotros mismos trae consigo miles de desgracias y es porque cuando se produce la desconexión con nuestra fuente del Ser, hay una soledad tremenda, es como un vagabundo que ha olvidado que es rico y vaga sin rumbo pidiendo limosna, pues es lo que nos pasa a la mayoría, vagamos sin rumbo, sin brújula en un desierto, desolado, abandonado por la suerte misma. A muchas personas les gusta llamar esta personalidad ego, pues aunque es una ilusión, persiste porque asumimos de manera tajante esta personalidad, sin cuestionar verdaderamente su origen, la adoptamos como si fuera nosotros mismos, y no vemos la verdad que mora en cada uno de nosotros pero que está nublada por incontables programas, creencias que la mente ha absorbido de incontables maneras. La mente es la única que puede iluminarse y darse cuenta de la verdad que acontece en cada momento de esta existencia, porque lo que somos, Espíritu ya está iluminado, solo es darse cuenta de ese detalle. no te sostienes a ti mismo, no te inventaste a ti mismo como un ego, no eres un ser aparte de los demás sino que compartes la misma esencia con todos, por lo cual eres uno con la totalidad de la vida La única manera de dejar de sufrir y de trascender los barrotes mentales del ego es reconocer a la Fuente misma de la que emanas, recuerda no te creaste a ti mismo, no eres un ser separado de los demás, y nada existe por su propio lado, las cosas no suceden porque sí, la Fuente misma que te creo está sosteniendo tu vida a cada momento y si eres capaz de darte cuenta de ello te darás cuenta del tesoro que atesoras en el corazón, como un recuerdo del Amor de Dios. pues todos provenimos de ella.
Las palabras son vibración y llevan adherida una energía que las hace resonar en la mente de quien las pronuncia. Las palabras son vibración y energía en movimiento y podemos crear el ideal de vida que queremos siempre que elijamos las palabras correctas en el momento adecuado. ¿Cómo es tu ideal? Si tienes un sueño que cumplir, tienes que conocer el poder de las palabras, tu vida, es el reflejo de las palabras que utilizas todos los días. Tus pensamientos moldean tu vida, y las palabras son el vehículo por el cual se expresan, ¿prescindirías de algo tan importante para ti? No lo creo, pero es así como muchas personas viven su vida. ¡Detente! por un momento y reflexiona por un instante, la vida que has creado se debe a que has resonado con ella, llevas ha...
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