En la vida todo se gana , no hay pérdida alguna. Toda creencia en la pérdida es solo eso, una creencia aún no cuestionada. En el mundo se percibe la pérdida en todo, en el dinero, las relaciones, la familia, en los negocios, en los comportamientos, pero todo ello son solo síntomas del verdadero problema que reside en la mente. La creencia de que uno tiene que ganar a costa de que la otra persona pierda. Es estúpida y poco práctica. por lo cual genera confusión y una carencia a la hora de dar.
Cuando una gana, gana porque ambas partes han ganado. La persona que da valor no en forma de cosas sino en forma de ideas comparte el ganar mutuo en todos. Tanto en los negocios como en las empresas, si ganas es que la otra persona obtiene un beneficio que a la larga mejora su vida y la tuya se satisface automáticamente, entonces no hay pérdida alguna, los dos han ganado.
Pero lamentablemente estos escenarios de pérdida ocurren mayormente porque se carece de conciencia plena para distinguir cuando ganas y pierdes realmente. Una dualidad como se presente en la vida cotidiana de la ganancia y el temor a perder no es otra astucia más del ego, al querer poseerlo todo y no dar a cambio nada para los demás.
Cuando ganas realmente gana la otra parte igual, los dos tienen una percepción de lo que es ganar. Todas las relaciones tanto en las empresas como en las relaciones son para que los dos ganen y si alguien pierde es que algo debe estar equivocado.
Ganar es no tener miedo a perder, porque no se pierde nada, se gana: por ejemplo cuando ocurre un fracaso , ganas la capacidad de hacer bien mejor las cosas al siguiente intento, ganas feedback, y por lo tanto la experiencia te proporciona mejores herramientas para lograr tus metas.
En un nivel de conciencia sutil y elevado en realidad todos ganan, cuando compartes tus ideas para solucionar los problemas de la gente, ganas y no pierdes nada, y si las cosas se hacen con bien mayor entonces todo sale de la mejor manera posible.
El temor a la pérdida es el temor del ego, en perder algo y que no se le devuelva, teme perder las cosas, teme perder cualquier cosa que sientas apego por ello, pero todo temor a perder se resume en el temor a la muerte misma.
En resumen nadie pierde, nada, todos ganan aunque no se den cuenta de cómo la vida en su más leve sutileza armoniza para que cada ser humano tenga lo suyo en su justo momento.
Aprender a ganar, porque si ganas la otra parte también gana. Cualquier cosa que ganes, beneficiará a la otra persona que está a tu lado. Cuando hagas negocios hazlo siempre con la convicción de que la otra parte gane mas valor, mas cosas de las que tu siempre soñaste de la que te habían dado.
Las ideas se comparten, y llevan la consigna de que cuando una idea poderosa se comparte puede cambiar la vida de una persona, entonces todos salen ganando, al ser tú el que compartes el otro se beneficia de lo digas y le des por mejorar su calidad de vida. Por lo tanto tus ganas y jamás hay pérdida alguna.

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