En tú enfoque en cada paso reside tu éxito. El enfoque es importante porque te pone en movimiento, pasas a la acción de manera rápida. La concentración es tu arma masiva para lograr tus proyectos. Nada ocurre por magia, no se precisa más. La acción viene del movimiento. Los detalles se ajustan cuando se pasa al enfoque y la acción solo hace su parte.
Para entender esto, solo es necesario enfocarse en algo, hacerlo sin más, sin regatear, ni nada por el estilo. La concentración y el enfoque te permiten fluir de manera adecuada. Esto es determinante para el éxito. La gente exitosa lo único que hace es tener hábitos ganadores, obviamente no se matan o se esfuerzan demasiado con hacer y hacer más cosas. Tiene un hábito y lo pulen de manera sencilla todos los días.
Es lo que llamo dar pasos, simples y sencillos que a la larga son vitales para el éxito. Muchos lo llaman afilar el hacha, eso también funciona y es lo mismo, dar cada tres o cuatro hachazos a un árbol, para que con el tiempo caiga. Y el resto del tiempo se afila el hacha
Otros tantos lo llaman Kaizen, la filosofía de dar pequeños pasos todos los días. Esto es el éxito, nada del otro mundo. Es simple y debido a su sencillez existen tantos tabúes hacia el éxito. En el actual mundo, vemos muchos casos, y hay una firme convicción de emular el éxito de muchos, y para algunos representa un reto. Tal vez por eso existen muchos atajos y juegos en torno a lo que la gente llama “éxito”. El éxito solo es definido por la percepción de cada quien, para muchos puede ser mucho dinero, para otros una familia, para otros una empresa, en fin lo que representa el éxito para cada quien, es solo lo que cada determinada persona le asigna.
Todo está bien, todos pueden conseguirlo si se lo proponen, ya que este mundo tan solo es un efecto, la causa principal viene desde el ámbito no visible, en la dimensión mental y espiritual, sean conscientes de esto o no.
Para lograr un enfoque es necesario ser disciplinado. Se que la disciplina es poco común como valor, pero es que es esencial para el éxito. Sin disciplina nada se puede concebir, y sin amor por lo que hace, no pasas a enfocarte y a comprometerte con tu visión de vida.
Por eso necesitamos siempre el enfoque, más que nada no se trata de estar motivado, sino de estar comprometido con algo hasta el final. Si lo estás quién te negaría el éxito. ¡absolutamente nadie! El enfoque nos da la motivación, y cada vez que damos un paso, sembramos la semilla en la conciencia de manera deliberada.
Si crees que puedes lo tendrás, no hace falta creer en la ley de la atracción o no, solo es dirigirse en la dirección correcta, hacer lo necesario, con integridad.
Con integridad me refiero a ser coherente con todo. Con todo lo que te rodea, y contigo mismo. Si lo eres, porque habría de negarse el éxito, ¡inmediatamente lo serias!. La base del éxito es siempre ser ejemplo en lo que se dice, se hace, y por lo que se es.

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