Ir al contenido principal

Lo que te separa de vivir una vida con propósito




La separación no existe, pero en la creencia como individuos nos hemos desvinculado de la Fuente misma de la creación. Las barreras que hemos impuesto son muchas . Son tantas las creencias que imperan en la mente de cada persona, que ve como unos deseos se hacen realidad mientras otras no. 

Recuperar y recordar ese conocimiento es la mayor bendición a la que podemos aspirar en el mundo. El mundo esta, pero con sus innumerables creencias nos nubla cada instante. Estamos siempre a la espera de que alguien nos despierte de este sueño que hemos creado.


Lo que te separa de una vida extraordinaria son tus programas mentales que has adoptado como ciertas, en muchos sentidos crees fielmente que tus creencias de ahora te llevarán a la cima o lograran algo por ti, nada más lejos de la verdad. 

La mayor tragedia de la vida humana es creer que, quien somos ahora podemos lograr grandes cambios, es absurdo esta idea, pero medra en las mentes de la mayoría de la gente. 


El cambio como sabes está en ti, quien tu eres ahora no puede conseguir lo que se propuso ahora, se necesita cambiar de  estrategia y más que nada cambiar de conciencia. Hacerlo te llevará a otro nivel donde tus problemas no existirán. Eso es cambiar radicalmente de paradigmas y dejar los programas o creencias obsoletos que no tienen pies ni cabeza.


Solo es un cambio de percepción de tu parte pero que creará una gran revolución en tu vida. Solo se necesita reconocer que existe otra manera de ver esto. Tienes elección en la vida, pues es tuya de acuerdo, pero tienes que aprender que si no cambias de parecer las cosas seguirán como siempre han sido. Solo se te pide que reconozcas tu Fuente, de donde eres, que no estás separado de todo lo que ves. 

El reconocimiento de tu verdadero Ser, es indudablemente el recuerdo de tu grandeza. 

Tu talla es una cualidad que no tiene palabra para describirlo en este mundo. Tu pequeñez (ego) es la que se alimenta de los innumerables pensamientos negativos que tienes en tu conciencia. Cada vez que lo alimentas se vanagloria, lo refuerzas en ti, y gana sobre todo más atención. 

Deja de alimentarlo, tu vida está hecha de amor y de paz, estados elevados de conciencia que son un tu estado natural, por lo tanto todo lo que no sea Amor, dicha, paz, no pertenece a Dios, sino al ego. 

Dejar los programas del mundo requiere mucho de ti, requiere Amor por parte de ti. Requiere renunciar a la gratificación inmediata por conseguir una recompensa que te haga sentir el placer del momento. 


Es un cambio radical de vida, pero sé tenaz y recuerda que los que han tenido éxito en sus vidas, han renunciado a la pequeñez, y han ensalzado su grandeza interior. Puedes lograr muchas cosas en la vida, todo lo que desees, pero tienes que realizarlo con la única promesa de servir a los demás, y tu vida se llenará de bendiciones. Los deseos del ego son muy fáciles y se consiguen con mucho esfuerzo, mucha lucha hasta perder la vida por ello.


Los deseos del Alma que son elevados solo traen felicidad, dicha y paz para todos. Es cuestión de elegir por donde vas a andar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El poder de la palabra

                                                                  Las palabras son vibración y llevan adherida una energía que las hace resonar en la mente de quien las pronuncia. Las palabras son vibración y energía en movimiento y podemos crear el ideal de vida que queremos siempre que elijamos las palabras correctas en el momento adecuado. ¿Cómo es tu ideal? Si tienes un sueño que cumplir, tienes que conocer el poder de las palabras, tu vida,  es el reflejo de las palabras que utilizas todos los días. Tus pensamientos moldean tu vida, y las palabras son el vehículo por el cual se expresan, ¿prescindirías de algo tan importante para ti? No lo creo, pero es así como muchas personas viven su vida. ¡Detente! por un momento y reflexiona por un instante, la vida que has creado se debe a que has resonado con ella, llevas ha...

La autocomplacencia de permitir los pensamientos negativos

Quizás te darás cuenta que los pensamientos son, en sí, imágenes mentales proyectadas en la mente hacia el exterior, un paradigma interesante ¿verdad?. Lo cierto es que la mente es el gran proyector de estas imágenes y su poder es descomunal a la hora de influir de manera directa en el cuerpo ya sea que te des cuenta de ello de manera consciente o inconsciente. Tu parte y tu responsabilidad es darte cuenta que lo que creas a través de la mente son pensamientos muchas veces cargados de negatividad, con muy poco poder, pero a la vez tienen la suficiente energía para ponerte en una situación poco agradable.  El mundo en sí, no importa mucho, porque no es capaz de aprisionarte si solo tú se lo permites. Por lo tanto tu responsabilidad radica en tu capacidad de ser más consciente en la vida y darte cuenta de que tu creas todas las situaciones en la que te encuentras a través de tu pensamiento que se vuelve creencia y te motiva o te desmotiva a actuar en base a tus decisiones. Simplificá...

La verdadera felicidad

Muchas veces salimos al mundo a encontrar algo que nos haga felices, siempre andamos buscando en el mundo lo que nos falta y lo que nos completara para ser felices, ¿y qué pasa? qué nos frustramos, nos enojamos, vilipendiar a los demás, no se nos ocurre que haya otra opción, son tantas las ocasiones en que nos sentimos tristes por no poder encontrar algo que nos satisfaga que nos llene de energía, de amor, creemos que un matrimonio y una pareja lo hará, creemos que un trabajo mejor lo hará o un mejor sueldo lo hará, creemos que el éxito en tener cosas lo hará, creemos en tantas estupideces que al final ya no sabemos en quién creer, por últimos cuando la tormenta nos azota y cuando nos caemos y nos golpea donde más nos duele se nos ocurre mirar en nuestro interior, nos preguntamos ¿ qué me está pasando? y el porqué de estas situaciones, pero tal vez Dios siempre nos ha llamado pero no le escuchábamos, y solo cuando nos tropezamos en el camino vemos la Luz que mora en nuestro interior y ...