Las creencias son pensamientos que tienen forma y energía. Una creencias es capaz de someterte a un nivel de conciencia muy bajo, donde las posibilidades son limitadas, y por el contrario también sucede lo mismo. Todas las creencias son energía manifestándose en el mundo. Son ideas que toman forma en el mundo. Una creencia cuando se repite una y otra vez es capaz de llevarte a una vida mediocre o a la mejor vida posible que siempre has soñado.
La adicción a las creencias genera mucha dependencia en ellas, como si se las protegiera por su valor. Cada ser humano tiene apreciadas creencias sobre algo, y si no se las cuestiona puede ser que siempre viva una única realidad, una misma experiencia.
Todas las creencias son limitaciones, tienen poder, hasta cierto punto en la conciencia, pero al final se hacen innecesarias.
Nos convertimos en lo que pensamos a través de las creencias, que repetimos todos los días, y precisamente eso nos hace actuar en la vida diaria.
La adicción comienza cuando se cree, que lo que se piensa es lo único, eso da resistencia al cambio, genera mucha tensión, y aislamiento. Todos pueden creer lo que quieran, pero resistirse a cambiar es lo que genera frustración y abandono al éxito.
Para cambiar tu vida precisas mucho entrenamiento mental, ya que todo éxito se gesta en la conciencia, luego en el mundo. Son las dos caras de la misma moneda. Cambiar tus creencias es la base de todo cambio y sin ello, no es posible el cambio personal. Haz de tener en cuenta que eres libre de toda creencia que están en tu mente, eres libre de cambiarla cuando se te plazca, por eso no intentes luchar con tus creencias es mejor cambiarlas cuando ya no te sirvan. Sencillo ¿verdad?.
Normalmente las creencias negativas son las que nos gusta tener porque obtenemos un cierto placer al pronunciarlas. Esta adicción a las creencias negativas es a lo que se refiere este título de este texto. Las creencias negativas producen placer y su aversión dolor. Todo este cúmulo de energía negativa se debe a que estamos tan acostumbrados en el mundo actual a pronunciar palabras sin poder, pero obtenemos un cierto tipo de satisfacción al escudarse en ellas.
Aceptar el cambio, es renunciar a tus creencias negativas, esas que son adictivas que te ponen en situaciones de poco valor. Todas las cosas que podemos realizar con valor a una vida más lograda es porque hemos aceptamos el poder de las creencias positivas que elevan la vida. Si aceptamos estas creencias poco a poco, estas toman forma y se logra el estilo de vida trazado como objetivo.
Deshazte de tus creencias limitantes, esas que aún están en tu mente. Son aditivas, las protegemos, no queremos que nadie se meta con ellos, esas son nuestras preciadas creencias. Aunque eres lo que piensas, No eres tus pensamientos, es una paradoja, que por una lado te limita, y por el otro te libera.

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