Impactamos por lo que somos, no por lo que decimos, a veces solo la presencia basta para impactar la vida de los demás. No se precisa más. Las conexiones son impersonales, y se producen porque hemos disuelto todas las barreras que las impiden. El mundo puede quedar sorprendido por aquello, pero nada más lejos de la realidad, es el don natural cuando se acepta los dones de la realidad superior.
Las conexiones son normales para las mentes que no ven separación alguna con sus semejantes. Cuando hay un impacto, hay amor, hay reciprocidad y acuerdo a un nivel que trasciende la forma. Estas conexiones se producen a niveles muy elevados y pueden ser reconocidos o no, pero da igual, porque la presencia es suficiente para elevar la vida de los demás.
En lo referente al éxito, es normal que para producir una venta tiene que haber una conexión más allá de la conveniencia de querer algo a costa de los demás. Cuando hay armonía y amor siempre hay conexión lo que produce afecto, amor, paz por servir a aquellos que lo necesitan.
Si no hay conexión, ya sabemos lo que pasa, siempre hay lucha, por querer conseguir algo a costa de los demás. Las conexiones humanas las hemos intuido de muchas maneras, y siempre los deseos ya están concedidos cuando surgen en la consciencia, pero el incesante deseo por ver que se produzcan bloquea su realización en el mundo.
Si hay bloqueo hay amargura, por no conseguir lo que queremos. Entonces no hay conexión con nada. Hay que ser receptivos a las cosas, dejar de controlar todo lo que ocurre. Como también dejar de recordar el pasado o temer al futuro.
Para que haya una verdadera conexión es necesario que dejemos ir las expectativas de sí sucede o no, a esto se le llama fluir con la vida, ser receptivos a cualquier cosa que pase, sin apresurarse a que sucedan las cosas que queremos que sucedan.
Hemos visto que a nivel personal o corporal cada quien anda por su propio lado, pero a nivel mental estamos conectados con todos. No hay separación a nivel mental, por ello es una gran oportunidad para reconocer el amor que hay en cada uno de nosotros.
Cuanto mas estemos conectados con todos, mas conexiones habrá, mas reconoceremos que nadie está separado de nadie. Somos la misma Mente, uno con la Divinidad.
Entonces cualquier conexión fluirá con todos, daremos el impacto pero no por la personalidad, sino por lo que nos hemos convertido al seguir los principios más elevados de la vida.
Puedes generar mucho impacto en las personas, incluso lo harás, pero tal vez no cambie nada, hasta que nos sientas de verdad que lo haces por ayudarlos a revelar su identidad esencial.
Conecta con tu Ser superior, alineate con la vida, se coherente, vive desde los más elevado, y te aseguro que podrás impactar la vida de los demás, porque tu contribución será para ellos, tus semejantes, procura hacer el bien a todos aquellos que lo necesiten. El amor reside en ti.
Sé rematadamente excelente en lo que hagas. A nivel espiritual todos estamos conectados, solo tienes que reconocerlo y te darás cuenta de que es verdad.

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